La caída de un avión militar cerca de La Paloma hace más de medio siglo fue recordada en reciente rescate histórico en la localidad por Walter Fumero | 16/11/2009
 
Con motivo del día del patrimonio en el pasado mes de setiembre a lo largo y ancho del territorio nacional se expusieron lugares y elementos que forman parte de la historia y la cultura de nuestro país.

Aquí, en Durazno, se abrieron las puertas de edificios e instituciones, en el caso de localidades pequeñas, como La Paloma, se rescataron elementos y objetos que por algún motivo tenían que ver con la historia lugareña. Es así que entre lo que se expuso se encontraba un trozo de metal que pertenecía a un avión accidentado en los aledaños, en la década de los cincuenta, perdiendo la vida sus dos tripulantes, sin tenerse mayores datos de cuál sería ni los motivos del accidente.

Luego de hacer una minuciosa investigación, pudimos obtener datos que nos fueron llevando a develar poco a poco tantas incógnitas.

La pieza de metal en cuestión es el estabilizador del timón de cola de un avión Texan AT-6, de origen norteamericano perteneciente a la Fuerza Aérea Uruguaya.

Esta aeronave llega a nuestro país en el mes de marzo de 1944 por barco al puerto de Montevideo, adquirido por la ley de “Préstamos y arriendos”, del gobierno de los Estados Unidos en esa oportunidad llegaron seis Texan, numerados desde el 337 al 342.

El 341 cumplió servicios en la Escuadrilla de Ataque, en 1947 pasa a la Base Aérea número uno en Carrasco, en 1951 es asignado a la Escuela Militar de Aeronáutica en Pando y, finalmente, en 1953 se lo destina al Grupo de Aviación número 2 (Caza)

Transcurría el año 1953 y el Grupo 2 experimentaba una grave crisis de disponibilidad de horas de vuelo, por falta de repuestos para mantener los aviones Mustang F-51 operativos, y es allí que se le asignan algunos aviones AT-6 para adelantar la preparación de los jóvenes pilotos que ya habían sido asignados para volar los Mustang.

El 21 de agosto de 1953 el Mayor Fernando Blanco, Jefe del Grupo y el Capitán Humberto Bia, Jefe de Operaciones, designan al Alférez Washington Schneider en cabina delantera y al Teniente Luis Murguía en cabina trasera para realizar una navegación desde la Base Aérea Uno hasta Salto y Artigas debiendo decolar a la hora 07:30, debiendo aterrizar en cada uno de los puntos señalados.

El vuelo se realizó en forma visual ya que no tenían aún el entrenamiento para hacerlo solo por instrumentos, y transcurrió normalmente, hasta que llegaron al departamento de Durazno donde había lluvias, un plafón de 300 a 600 metros y una visibilidad reducida a 10 kilómetros y techos variables de entre 100 y 300 metros.
En esas condiciones los pilotos intentaron reconstruir el itinerario y el accidente se produjo a 60 kilómetros desviados de la ruta en la zona del arroyo Sarandí del Río Negro, Paso del Tapao. Según algunos testigos el avión salió de entre las nubes girando en tirabuzón y en caída vertical, presumiéndose que al haber quedado en condiciones instrumentales, y al no estar calificados para ello, la desorientación pudo provocar el fatal accidente.

El teniente Luis Murguía había egresado como Piloto Aviador Militar el 28 de diciembre de 1950 en la promoción General José Gervasio Artigas, obteniendo el brevet número149, mientras que el alférez Washington Schneider egresó el 27 de diciembre de 1951 en la promoción General Fructuoso Rivera con el brevet número 187.

El Texan AT.6 matrícula 341 había participado en el desfile aéreo efectuado en Buenos Aires el 4 de junio de 1946 con motivo de la asunción de Juan Domingo Perón como Presidente.