La jubilación es un período vital en el que, si la persona que ha trabajado toda su vida no sabe o no se le enseña a adaptarse, puede provocar grandes crisis emocionales.

El tiempo de ocio mal programado o sin actividad pasa de ser un momento de descanso y tranquilidad a una situación desagradable y aburrida que podrá mermar tanto física como psicológicamente a la persona que se enfrenta al tiempo de la jubilación.

Habituarse a la nueva situación

El momento de la jubilación llegará irremediablemente y aunque muchos lo esperen con ansiedad, si no lo programan bien se encontrarán con demasiado tiempo de ocio y sin saber cómo llenarlo. Primeramente debe de considerar que después de tantos años de duro trabajo este descanso es merecido y debe ser disfrutado pensando positivamente.

El ser humano necesita mantenerse activo, por lo que se debe de aceptar esta nueva situación como una gran oportunidad de hacer muchísimas cosas que antes, mientras se trabajaba, resultaban imposibles de hacer. Hay que ver este periodo como un nuevo horizonte con grandes oportunidades de realizarse como persona.

Lo mejor es preparar ese momento antes de que llegue para estar prevenido, haciendo una lista de aquellas cosas que siempre se quisieron hacer pero el estar trabajado lo impedían. Viajes, actividades con amigos jubilados, paseos, pasar más tiempo con la familia, nuevos aprendizajes y un largo etcétera se abren como nuevas oportunidades ante el jubilado.

Nuevas actividades

El principio del nuevo periodo de jubilación será el momento más crítico, pero si se ha estado preparando ya en el trabajo, con la posibilidad de ir asistiendo menos para poder adaptarse mejor a este tiempo, el cambio será menos impactante. Empezar a programar las actividades diarias de acuerdo a esa lista, no dejar pasar ningún día sin hacer alguna de esas actividades.

A quien le guste el deporte, como la bici, es momento de federarse para correr con amigos. Si se quiere conocer España o viajar por Europa, muchos viajes para jubilados se preparan en diferentes instituciones; se puede compartir con los nietos mucho más o también ayudar a los demás en alguna organización caritativa. En definitiva, hay que aprovechar ese momento.