Artículo salido en El Acontecer

Una de las efemérides más importantes de la Fuerza Aérea tiene que ver con el día 10 de julio ya que en una jornada similar pero de 1940 se trasladan para instalarse en Durazno el Capitán Conrado Sáez jefe interino de la base aeronáutica número 2, junto a otros aviadores en seis aviones modelos “Tigre Moth”, “Potez XXV” y “RO 37 bis” quienes se instalaron en el aeródromo que solo contaba con el hangar, todavía sin su piso y la planchada para las aeronaves, contando el lugar con una precaria infraestructura.

Los militares pioneros que dieron inicio a las actividades en la base cuando se estaba muy lejos de contar con las comodidades de hoy en día y cuando el barrio aledaño aun no existía fueron el Capitán Ramón Irazábal, los Tenientes Remo Laporta, Adail Altesor, José Suárez, y Alberto García, el Sargento Pedro Bracamonte, el Cabo Juan Borba y los soldados Mansilla, Martínez, y López.

En la actualidad dicha unidad militar alberga a los escuadrones de combate con los que cuenta la Fuerza Aérea Uruguaya integrados por el de “Ataque” que opera con IA-58 Pucara, el de “Caza” con A-37B Dragonfly y el Escuadrón de Vuelo Avanzado con los PC7U Pilatus. Agregándose la Escuadrilla de enlace que utiliza los aviones Cessna 206 Stationair.

Más allá de las actividades propias de la vida militar, los efectivos que allí cumplen funciones también atienden los servicios del aeropuerto internacional de alternativa ya que cuando las condiciones adversas del clima impiden que las aeronaves de carga o pasajeros aterricen en Carrasco lo pueden hacer en Durazno como ya ocurrió en varias oportunidades, como así también se asiste a varios vuelos privados que desde diversas partes del mundo llegan a esta zona del país.

Con motivo de este importante aniversario, este lunes 12 de julio se cumplirá con el acto correspondiente con la asistencia de autoridades nacionales y locales, entre otros invitados.


La Base Aeronáutica N° 2 en su sede (del Tte.1° Aviador Juan de Dios Maruri)

Aunque solamente estuviera el hangar todavía sin su piso y planchada para los aviones, en el Aeródromo Militar "Tte.2° Mario Walter Parallada" de Durazno, y existiendo además de éste hangar, una construcción precaria, (un poco hacia el Norte, donde hoy está el casino de Oficiales) denominada pabellón de los servicios, como posibles únicos alojamientos, el Jefe interino de la Base Aeronáutica N° 2, Cap. Conrado A. Sáez, no veía el día de poder mudarse desde Boiso Lanza hacia Durazno, para independizar totalmente su Unidad y además de esta manera impulsar su pronto acondicionamiento con este hecho consumado; las circunstancias no le eran propicias y los días pasaban sin tomar esta resolución casi heroica de trasladar máquinas y hombres a su lugar prácticamente sin infraestructura.

Finalmente, ese día llegó y fue el 10 de julio de 1940. En esa jornada arribaron a Parallada para quedarse y establecerse, seis aviones con sus tripulantes más el "Tiger" N° 16 que ya estaba allí, fueron los siguientes "Tiger" N° 3, con el Cap. Ramón Irazábal y el Sdo. Mansilla; el Potez N° 10 con el Tte.2° Remo Laporta y el Sgto.1° Asdo. Pedro Bracamonte; el Potez N° 1 con el Tte.2° Adail Altesor y el Tte.2° José L. Suárez; el Ro 37 bis N°2 con el Cap. Conrado A. Sáez y el Sdo. Martínez; el Ro 37 bis N°5 con el Sgto. Nilo A. Zerpa y el Cbo. Juan A. Borba; y por último el "Tiger" N° 17 con el Tte.2° Alberto L. García y el Sdo. López.

El personal navegante usó como alojamientos, ese pabellón de los servicios. El Jefe de la Base instaló su Comando en la construcción anexa al hangar, del lado norte, usándose también como alojamiento.

Cuando se produce la mudanza de la Base Aeronáutica N° 2 a Durazno, paralelamente se paraliza la compañía Air France, a causa de la invasión de Francia por las tropas alemanas, todavía en esa época este aeródromo era "Terrain de Secours" (campo de alternativa) para los aviones que hacían la línea entre Porto Alegre y Buenos Aires (por dos veces aterrizaron de emergencia trimotores Dewoitine 33) y se mantenía una pequeña infraestructura para estas eventualidades, con telegrafista de guardia que daba además, el sondeo aerológico a pedido de los pilotos de la compañía.

En ese período actuaban como telegrafistas el Ing. Agr. Cesar Piacenza que fuera por varios años Director General de Aeronáutica Civil y el Sr Juan Antonio Alonso (quien sustituyó a Américo Méndez, luego del accidente de aviación en que pereciera con el Tte.2° Juan M. Caravalho, exactamente un año atrás). Además, completaba el plantel de funcionarios de Air France, el Sr. Rómulo Poni como mecánico. Él fue quien preparó este campo en 1935 y en 1928 con su padre, que rea arrendatario, el de Pando, más adelante transformado en conocido hombre de negocios de Durazno y Aviador Civil, siempre unido a la gente de la base por diferentes lazos de familia y amistad.

Hoy la Base Aérea "Parallada" luce tan completa, utilitaria y cómoda, con sus pistas, sus ayudas electrónicas, su estupenda infraestructura, su barrio adjunto, etc. era impensable para aquellos aviadores y técnicos que llegaron ese 10 de julio a establecerse allí caso como pioneros, que tendría este desenvolvimiento y fuera un auténtico aeropuerto de alternativa, como lo es ahora.